miércoles, 6 de mayo de 2009














Mar de la serenidad


Mis ojos se han vuelto claros

de tanto mirar el mar;

de tanto verlo; en mi vida,

las olas vienen y van,

y hay horizontes sin límites,

de severa majestad.

Mi pensamiento, antes frívolo,

de tanto mirar el mar,

se ha vuelto apasible, grave;

y es tal su profundidad

que en vano un buzo de almas

fondo habría de buscar.

Mis melancolías cantan

blandamente como el mar,

la misma canción monótona,

al mismo viejo compás.

Sólo hay algo que no tiene

mi espíritu como el mar:

las cóleras. No hay en mí

ya vientos de tempestad

ni espumas rabiosas.

Nada te puede encolerizar,

mar muerto, mar de mi alma,

mar de la Serenidad.

1 comentario:

  1. hola!!!
    que tal me facino el comentario en el que esplicas por ke escojiste a Amado Nervo. Ahora que lei los poemas
    me llamaron mucho la atencion y me gusto mucho el poder leerlos.
    El poeta que escojiste es muy bueno.

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