
Mar de la serenidad
Mis ojos se han vuelto claros
de tanto mirar el mar;
de tanto verlo; en mi vida,
las olas vienen y van,
y hay horizontes sin límites,
de severa majestad.
Mi pensamiento, antes frívolo,
Mi pensamiento, antes frívolo,
de tanto mirar el mar,
se ha vuelto apasible, grave;
y es tal su profundidad
que en vano un buzo de almas
fondo habría de buscar.
Mis melancolías cantan
blandamente como el mar,
la misma canción monótona,
al mismo viejo compás.
Sólo hay algo que no tiene
mi espíritu como el mar:
las cóleras. No hay en mí
ya vientos de tempestad
ni espumas rabiosas.
Nada te puede encolerizar,
mar muerto, mar de mi alma,
mar de la Serenidad.
hola!!!
ResponderEliminarque tal me facino el comentario en el que esplicas por ke escojiste a Amado Nervo. Ahora que lei los poemas
me llamaron mucho la atencion y me gusto mucho el poder leerlos.
El poeta que escojiste es muy bueno.